Ya ha pasado el primer momento intenso. He soltado amarras y me encuentro navegando plácidamente mientras Graciela toma el timón del próximo encuentro.
Permaneciendo en un mismo lugar, sin intervenir, pero sintiendo que la presencia mutua importa tanto hasta que un simple gesto puede acomodarnos en lo que podemos intuir. Y no es poca cosa. ¡Viento a favor!
Hemos empezado a sentir que estamos cada vez más cerca de finalizar la aventura del profesorado.. Planificar se convierte en una actividad más distendida, aunque aún sigue produciendo escozor encontrar la transposición didáctica
justa para que los contenidos puedan ser apropiadamente transmitidos... una búsqueda de territorios largamente visitados, donde lograr posicionarnos a través de nuestra mirada nos puede dar un lugar de privilegio tal vez... un Mangrullo que permite la visión de un horizonte amplio. Y seguimos como peregrinos siguiendo el Santo Grial...
Los chicos siguen respondiendo, los temas transcurren uno tras otro y la atención no parece decaer.. se siente en el aire una mezcla de emociones diversas...